PRIMER INFORME CONJUNTO: Las FARC-EP cumplen el cese al fuego prometido en el último mes.

 

PRIMER INFORME CONJUNTO: Las FARC-EP cumplen el cese al fuego prometido en el último mes

 

CONSTITUYENTES POR LA PAZ / 26.08.2015

Fotos y reportaje Silvia Arjona

El cumplimiento de cesar el fuego unilateral acordado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP), que se comprende entre el 20 de julio y el 20 de agosto del presente año, “se ha cumplido en un alto porcentaje”, según el informe “Se debe acelerar el desescalamiento”, realizado por la veeduría para vigilar dicho cumplimiento del cese al fuego unilateral e integrada por Constituyentes por la Paz, el Frente Amplio por la Paz y algunas iglesias representadas como la Lutherana, la Menonita, la Presbiteriana, la Asociación Cristiana Menonita para la Justicia, Paz y Acción No Violenta -Justapaz- y el Consejo Evangélico de Colombia -Cedecol-, entre otras.

Éste ha sido un trabajo conjunto y unitario entre las distintas organizaciones donde la participación de las comunidades locales en las diferentes regiones del país ha sido sumamente importante como fuente primaria de la información recogida.

En esa vía el vocero de Constituyentes por la Paz, Andrés Gil, señala que este ejercicio con las regiones genera dinámicas de participación popular en construcción de un país en Paz.

El documento analiza el cumplimiento de las partes sentadas en la mesa de diálogos de paz en La Habana para poner en marcha un proceso de desescalamiento de las acciones militares y de mantener la suspensión unilateral de todo tipo de hechos ofensivos; aunque se han recogido denuncias de bombardeos y se ha producido la muerte de un soldado en combate y el asesinato de un líder social afro en el suroccidente del país.

Aun así, las entidades que han participado en esta veeduría señalan que este mes analizado ha sido “el menos violento de los últimos 40 años en Colombia” habiendo “dos días en los que no se registró ninguna sola actividad, ni ofensiva ni defensiva, por parte del ejército o de las FARC-EP, lo que demuestra que “es posible un desescalamiento de las partes (Gobierno y FARC-EP)”.

 

Informe al detalle

El documento contempla dos partes: una primera referida al cumplimiento del cese unilateral al fuego, por parte de las FARC-EP y la reciprocidad de las acciones en el desescalamiento del Gobierno, “donde sentimos que hay un cumplimiento parcial”, se especificaba en la presentación del informe; y un segundo punto referente a Derechos Humanos, a la violación del Derechos Internacional Humanitario y sobre el paramilitarismo.

Algunos detalles que se recogen del primer punto explican que “las FARC-EP han cumplido en un alto porcentaje el cese unilateral al fuego, frenando sus acciones contra la Fuerza Pública, contra las infraestructuras económicas y contra las instalaciones militares o civiles del Estado colombiano en los centros poblados. Este cumplimiento no ha estado exento de denuncias de supuestos incumplimientos por parte de las FARC-EP, aunque en menor número que en otras ocasiones”. Por su parte, “el Gobierno ha dado aplicación en un buen porcentaje a su decisión de desescalamiento del conflicto al parar el uso de bombardeos contra las fuerzas de las FARC-EP y sus campamentos, aunque se han conocido seis denuncias de bombardeos”.

La segunda parte del informe muestra las continuas amenazas a integrantes de movimientos sociales y políticos, así como a quienes trabajan en la defensa de los derechos humanos. La representante a la Cámara, Ángela María Robledo, explicó no entender cómo se desescala el conflicto si por el contrario, se escala la estigmatización contra movimientos sociales y defensores y defensoras de derechos humanos. Y es que hay que señalar los ataques a miembros de la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular realizados a finales de julio o lo ocurrido a los 13 jóvenes del Congreso de los Pueblos detenidos arbitrariamente y acusados de ser integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), entre otros casos. Por ello, ha reiterado que “es fundamental esta veeduría social para dar lugar a un futuro cese bilateral al fuego”.

Y de eso es lo que se trata, de que las partes negociadoras en La Habana cesen definitivamente las acciones violentas, complementándose así la teoría redactada en Cuba con la práctica diaria en Colombia. Además, es importante que el ELN se siente también en la mesa de negociación, algo que, aunque aún no materializado, parece que muestra interés tras el comunicado de apoyo al Encuentro Nacional por la Paz, celebrado el 24 y 25 de julio en Bogotá, así como por sumarse en el proceso de paz y en la “disminución drástica de sus acciones en el conflicto”, según ha asegurado Robledo.

 

Estrategia para “torpedear” la paz

El Senador Iván Cepeda, presente en el acto de presentación del trabajo de veeduría, se ha mostrado satisfecho con los datos de este sexto informe, así como el trabajo unitario entre las partes integrantes. En su intervención ha resaltado estar preocupado por “la crisis humanitaria” que se está presentando en la frontera con Venezuela, para lo que ha solicitado que se resuelva cuanto antes respetando los derechos humanos. Ha hecho un llamamiento a los medios de comunicación y a quienes, según él, “insisten en debilitar el rol de Venezuela” como país garante y facilitador, no sólo con el proceso de paz con las FARC sino también con el ELN. “Bajo ninguna circunstancia creemos que ese rol se deba desconocer y atacar. Venezuela ha cumplido un papel fundamental con estas dos organizaciones insurgentes y creemos que se debe mantener como algo fundamental para llegar a la paz en Colombia”.

Ante la insistencia de los y las periodistas por la situación en la frontera con el país vecino, Robledo cree que existe una estrategia compleja para “torpedear el proceso de paz y socavar lo que se ha venido avanzando”, especialmente por lo que se está contando y ante el proceso electoral que está viviendo el país.

“En la frontera con Venezuela y otras de Latinoamérica es donde actúa el paramilitarismo, éste se ha transnacionalizado al igual que lo hizo el narcotráfico -ha dicho Cepeda-, y sobre esto nos llama la atención que no hay ni una sola palabra del gobierno ni de las autoridades, por lo que es fundamental que se avance en el asunto de cómo eliminar el paramilitarismo como un factor del cese bilateral y definitivo de hostilidad”, ha concluido.

 

El trabajo continua

A partir de este informe, el Frente Amplio, Constituyentes por la Paz y las Iglesias representadas seguirán trabajando como hasta ahora “en la vigilancia del cumplimiento con el cese al fuego por el bien del pueblo colombiano, en el acompañamiento a las comunidades para la notificación de lo que sucede en el conflicto y en la búsqueda de una paz mucho más robusta y fuerte”, añadía Andrés Gil.

No se quieren más muerte ni más destrucción. La sociedad colombiana persigue la paz por todos los rincones y no se cansará en trabajar para lograrla. Desde las regiones, donde la participación para este trabajo ha sido y es muy importante, hasta las ciudades más pobladas se trabaja de manera conjunta para conseguir, de una vez y para siembre, la paz con justicia social tan anheladas.

(Lea acá el informe completo "Se debe acerlerar el desescalamieto": http://www.constituyentesporlapaz.org/?q=node/10 )