PREOCUPANTE AUMENTO DE REPARAMILITARIZACIÓN DE LOS TERRITORIOS PONE EN RIESGO DESESCALAMIENTO DEL CONFLICTO

 

*A continuación reproducimos la introducción al IX informe de la veeduría social. Al final podrá descargar el texto completo.

 

La Veeduría Social presenta su noveno informe que comprende el período del 20 de octubre de 2015 al 20 de noviembre del 2015. En este tiempo ocurrieron varios hechos que fortalecen y ayudan en la consolidación del proceso de paz adelantado entre el Gobierno Nacional y las FARC – EP.

En términos generales el ambiente que ha marcado el contexto político nacional ha sido durante este periodo muy favorable para los diálogos de paz y el logro de acuerdos en la mesa que se desarrolla en la Habana, y se considera abono para el inició de diálogo formal de paz con el grupo insurgente ELN.

Dentro de los avances están los anuncios de las partes de consolidación de los acuerdos en materia de víctimas; faltan pocos puntos por pactar para lograr un acuerdo en el tema de justicia y superar las contradicciones que surgieron, luego de anunciarse en el mes de septiembre un acuerdo sobre este tema.

De la misma forma, entre las diferentes fuerzas políticas del país, se ha manifestado la necesidad de acordar un mecanismo de consulta popular para refrendación de los acuerdos de paz. Esto se intensificó con el adelanto del debate en el Congreso de la República sobre un proyecto que propone un plebiscito, como mecanismo. A pesar de la división de opiniones de los partidos políticos, todo indica que dicha propuesta cuenta con el apoyo mayoritario del legislativo. Es importante resaltar que la delegación de las FARC-EP en la Habana criticó esta iniciativa y mantuvo su posición de que cualquier avance en esta materia debería ser fruto de un consenso en la mesa de negociación.

También en este periodo las FARC-EP lanzó una nueva alerta, por la continuidad de operativos militares terrestre de parte de la fuerza pública, en contra de varios de sus campamentos y sobre la continuidad de acciones paramilitares en varias regiones del país, anunciando sobre la posibilidad del levantamiento del Cese Unilateral al Fuego por estas circunstancia- Como resultado de esta situación las FARC-EP, pidió una reunión con la Veeduría Social, la cual se realizó el 8 de noviembre, en la Habana con una delegación de

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Frente Amplio por la Paz, Constituyente por la Paz y Comunidades Basadas en la Fe. Como resultado de esa reunión las FARC-EP decidieron dar continuidad al cese unilateral y solicitaron a la Veeduría Social ampliarse a más actores sociales y políticos, así como aumentar el apoyo al proceso de paz.

Por otra parte, ante esta alerta y ante las evidencias que nuestras propias investigaciones muestran del aumento de las acciones paramilitares, la Veeduría Social realizó una reunión con el Ministro de Defensa, con el fin de solicitar medidas de parte del Gobierno Nacional, para el desmonte del accionar paramilitar y evitar el levantamiento del Cese Unilateral al Fuego. Como resultado de esta reunión se acordó una reunión de la Veeduría Social y las plataformas de derechos humanos y paz con el Viceministro de Defensa, que permita intercambiar información y tomar medidas contra el accionar de los grupos que se autodenomina paramilitares-

Igualmente durante este tiempo, por lo menos 81 presos de la FARC-EP, iniciaron una huelga de hambre en varias prisiones del país, con el propósito de exigir que se dejara en libertad o se le diera tratamiento humanitario al menos 11 detenidos que se encuentran en situación terminal, de un listado de 105 que tienen una situación crítica. Desde la Veeduría Social se hicieron esfuerzos encaminados a lograr la atención de esta situación.

Al final del periodo, el Gobierno Nacional tomó la decisión de promover una reunión entre Enrique Santos y Timoleón Jiménez alias “Timochenko”, con el fin de proponer el desarrollo de cónclave para avanzar en los acuerdos, que permitiría una reunión permanente de todos los negociadores hasta que se logre un acuerdo definitivo.

Otros avances que dan confianza sobre el desarrollo positivo del proceso, son los anuncios de las FARC-EP, divulgados desde el periodo anterior y que se han refrendado durante este periodo, sobre su decisión de frenar la compra de armas, el reclutamiento y cambiar los entrenamientos militares por formación política a sus tropas.

La Veeduría Social invita a la sociedad a civil a seguir enviando sus reportes de los efectos del cese unilateral al fuego por parte de las FARC-EP en el territorio y reitera el llamado a las partes en conflicto para que declaren en el menor tiempo posible el cese bilateral al fuego y de hostilidades. En esta perspectiva la Veeduría Social inició durante este periodo un proceso de ampliación de diálogos con otros sectores de sociedad civil, que busca fortalecer el proceso de seguimiento de los acuerdos y los mecanismos de recolección de información, así como las acciones a favor del proceso de paz.

Sigue siendo evidente que la confianza entre las partes va aumentando, al igual que si consolidación y maduración, poniendo como próximo paso la necesidad de un acuerdo de cese bilateral al fuego definitivo, que ponga fin a los riesgos de la operatividad militar, que pueda afectar el proceso y a la población civil, permitiendo de esta forma el robustecimiento del proceso y la firma final del acuerdo de paz.